miércoles, 16 de noviembre de 2011

Indignado con la propaganda electoral

A medida que se acercan las elecciones, me siento cada vez más y más indignado. ¡Me siento acosado por los políticos! ¿Por qué? Pues porque intento dar un paseo tranquilamente por mi ciudad y en cada farola me encuentro carteles gigantes a todo color con la cara de un político que me mira pidiéndome que le vote. Y, entonces, yo me pregunto: ¿no sería mejor invertir todos los millones que valen esos carteles en reactivar la economía o, en su defecto, dárselo a los más necesitados en lugar de invertir en publicidad?
Regreso del paseo, llego a mi casa, liberado de esas caras maliciosas que parecen me vigilan y me siguen a cada paso que doy. Abro el buzón: ¡¡horror, un montón de cartas del PP y del PSOE, una para cada miembro de la familia!! Sin ni siquiera abrirlas, las tiro al contenedor de reciclaje. Y yo me pregunto: ¿no sería mejor invertir todos esos millones que valen esas cartas que han enviado a todos los ciudadanos españoles en cuidar nuestros bosques y nuestra naturaleza? Como sabéis, el papel viene de los árboles: ¡pobres e inocentes árboles que han visto terminadas sus vidas en publicidad engañosa e inútil! Pienso: “¡Cuánto dinero despilfarrado, cuando hay miles de familias que se están muriendo de hambre”!
Me siento, enchufo la TV: ¡Nooooo! Sale la cara de Rubalcaba, prometiendo soluciones, ésas que durante ocho años no ha sabido proponer y que ahora, según cuentan, tuvo una aparición estelar de la virgen, y ya tiene la solución a todos los problemas de España. ¿Precisamente, ahora, en elecciones, después de ocho años ruinosos de Gobierno? ¡¡Sí!! Le escucho atentamente, parece hablar con Rajoy en un debate, cuando dice: “Ahora quien está mintiendo es usted”. ¡Genial, hasta su subconsciente le delata! Quedo absolutamente atónito. Rajoy le sonríe y le explica lo mal que va el país: “Hemos de crear empleo”, dirá. ¡Asombroso, a mí no se me habría ocurrido un programa electoral mejor! Al día siguiente me entero de que ese debate ha costado la friolera de 500.000 euros. Y yo me pregunto: ¿por qué no se invierte ese dinero en centros médicos?
Por la mañana, después de la pesadilla del día anterior, compro el periódico. ¡No puede ser! Todo el periódico, a excepción de la sección de deportes, es pura manipulación electoral. ¡Socorro, me tienen acorralado!
Me voy a trabajar, enciendo la radio del coche: ¡Nooooo! Cuñas publicitarias del PP y del PSOE. Y yo me pregunto: ¿no sería mejor invertir los miles de euros que valen todas esas cuñas en educación?
Acabo mi trabajo, vuelvo a casa. No enciendo la Tv, ni la radio, ni ojeo el periódico. Entro en internet, pensando que estaría tranquilo: ¡Noooo! En mi facebook veo en el lado derecho publicidad electoral. Y yo me pregunto: ¿no sería mejor invertir todos los miles de euros que valen esos posts en...?
Por la noche, ya no cuento ovejitas, cuento caras de Rubalcaba, Rajoy... Y ya no duermo, tengo pesadillas, de la impotencia que siento.
En su día propuse programas electorales de una duración máxima de 24 horas, donde los españoles nos ahorraríamos muchísimos millones y los partidos políticos tendrían el mismo éxito, porque lo bueno y breve dos veces bueno. 
En conclusión, jamás votaré a un partido político que despilfarre nuestro dinero de esa manera, porque demuestran que sólo buscan el poder y no los intereses del pueblo... Si todos hiciésemos lo mismo, otro gallo cantaría.

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